miércoles, 1 de octubre de 2008

Nuevo lock out: ahora, por la supresión definitiva de las retenciones


Las cámaras patronales del agro comienzan hoy una nueva embestida contra el Gobierno nacional, disfrazada de “plan de lucha”, que incluirá un cese de comercialización de granos y de ganado vacuno desde el viernes hasta el miércoles, con excepción de productos perecedores. Más allá de las declamaciones sin sustento de los personeros del agronegocio sojero, el nuevo lock out, determinado por la crisis financiera internacional originada en Estados Unidos, persigue el mismo fin que el anterior: dejar de pagar retenciones y sacar a Cristina de la Casa Rosada.


La tantas veces anunciada vuelta de la "protesta del campo", finalmente se producirá a partir del viernes. Justo cuando el Gobierno se disponía a implementar las políticas consensuadas en los foros de la producción agraria que han venido reuniéndose en los dos últimos meses, la camarilla de arrendatarios y exportadores de soja que lideran las cámaras patronales del sector rural decidieron patear el tablero, romper el diálogo y pintarse la cara para renovar su ofensiva contra la administración encabezada por Cristina Kirchner.
 
Las razones para esta intempestiva decisión no aparecen con claridad en un primera lectura, tal como se desprende de las declaraciones -cautas y respetuosas- de los funcionarios encardados del área. Así, el titular del ONCCA, Ricardo Etchegaray, sostuvo que “el reclamo está vaciado de contenido”, mientras que el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, afirmó que “no esperábamos esta medida en un momento que veníamos dialogando”. Además, contó que desde su oficina “se han realizado sistemáticamente foros mensuales de debate y las únicas sillas vacías son las de los integrantes de la mesa de enlace”.
 
Sin embargo, la motivación del nuevo lock out no es tan difícil de encontrar, a poco que se revise el contexto mundial determinado por la crisis financiera y las quiebras bancarias en Estados Unidos, con sus consecuencias de baja en la cotización de las commodities y en los centros especulativos de la economía global, donde las cosechas cotizan a futuro.

Es más, el propio titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, dio pistas firmes sobre el móvil del lock out II, al sostener -en una entrevista realizada esta mañana por Radio 10- que “no hay motivo en medio de esta crisis para sostener las retenciones”.

He ahí el quid de la cuestión: los patrones del agronegocio no están dispuestos a resignar un solo centavo de su renta extraordinaria, la misma que no quisieron que el Gobierno redistribuyera por medio de las retenciones móviles. Por eso, este nuevo lock out no persigue otro fin que la supresión total y definitiva de los gravámenes fijados a las exportaciones, principalmente, de la soja, el monocultivo para forraje por el cual han apostado todos y cada uno de los que quieren presentarse como "pobres chacareros" productores de alimentos para nuestro pueblo, que en realidad exprimen la riqueza de nuestra tierra -con consecuencias nefastas para el futuro- en su exclusivo beneficio.

Bajo esta lupa, es posible interpretar más certeramente el carácter de la rediviva "protesta del campo". Tal como lo afirmó el titular del ONCCA, el nuevo lock out tiene mucho contenido “político” y se trata en realidad de "una pulseada política contra el Gobierno”, con la cual el cenáculo oligárquico autodenominado "Mesa de Enlace" pretende, según dijo Etchegaray, “reagrupar a algunos productores que se estaban alejando”  malquistados por el alejamiento de los planteos sobre los problemas concretos del sector.

Es obvio que los coqueteos con dirigentes de la oposición tiñieron el reclamo sectorial del agro, de una vez y para el resto del camino, de un inconfundible tono opositor al gobierno de Cristina Kirchner. Tanto así, que si los discursos en Rosario -donde un desaforado De Angeli llegó al extremo de instigar al derrocamiento del Gobierno-, no fueron los suficientemente elocuentes, la oferta de candidaturas en las filas del PRO o de la Coalición Cívica para las figuras más mediáticas de las cámaras patronales del sector rural terminó de dilucidar cualquier duda al respecto.
 
En las presentes circunstancias, cuando desde el Gobierno se ha declarado que no es posible 
garantizar la renta extraordinaria del agronegocio sojero -debido, fundamentalmente, a que sus propios agentes, los capitales trasnacionalizados, han causado el temblor que recorre el mundo-,
es hasta lógico y previsible que los personeros locales de estos intereses financieros entreverados en la producción rural reaccionen ante el derrumbe de sus pingües márgenes de ganancia.
 
Como siempre, para el sector del privilegio de este país, la solución pasa por no pagar impuestos, por ningunear el interés común, por desconocer sus obligaciones para con el bienestar social. Para ello, resultaría necesario revertir el proceso puesto en marcha en 2003, con el proyecto productivo e industrializador motorizado por la gestión de Néstor Kirchner y profundizado por Cristina. Este modelo, bien se sabe, no ha negado a los agroneocios la realización de sus muy redituables operaciones, pero les ha pedido a cambio, y muy a su pesar, su proporcional contribución con el fisco.  

Si en la anterior edición de la revuelta sojera ante el incremento de las retenciones fijadas legítimamente por el Estado, los patrones del campo hicieron lo necesario (presionar legisladores, movilizar miles de personas, cortar rutas y abastecimiento), para salirse con la suya, ¿qué no harán ahora, que el valor de la soja se desploma y su magnífico negocio pierde márgenes a causa de la crisis global del capitalismo?

Se avecinan tiempos borrascosos en Argentina, y no precisamente porque el país sea vulnerable a los avatares de los mercados de valores, como en el pasado, cuando la "timba" financiera hundía en la misera a millones de compatriotas en cuestión de horas, según los vaivenes de las bolsas del mundo. Hoy, la ecuación económica pasa por el superávit fiscal y las vigorosas reservas del Banco Central, que permiten al país sostener el timón en medio de la tormenta. 

Sin embargo, el peligro reside, una vez más, en la acción de esa quinta columna que encarnan los representantes del privilegio y los intereses trasnacionales, tanto en la política, como en el mundo de la producción y los servicios. Desde las filas de la oposición, así como desde sectores empresarios globalizados, viene preparándose desde el mismo día en que Cristina asumió, una movida similar a la que arrojó a Raúl Alfonsín de la Casa Rosada seis meses antes de que finalizara su mandato: un "golpe cívico-económico" montado en el malestar social generado por el alza de precios y la inflación galopante, sumado a un reclamo por la corrupción y la falta de transparencia. 
 
Esta misma mañana, el busto de Raúl Alfonsín ingresará a la Casa de Gobierno en reconocimiento (tardío) a su gestión, la primera después de la larga noche dictatorial. Es de esperar que no tengamos que reconocer, de aquí a otros 25 años, que la gestión de Cristina Kirchner significó un avance para la Argentina, igualmente resistido por los mismos sectores oligárquicos ligados al genocidio y al Terrorismo de Estado que hoy se presentan como defensores de los "pequeños productores".

martes, 9 de octubre de 2007

Arrebato medieval de la curia entrerriana mereció repudio generalizado


Publicado 05/10/2007 en www.larepublicadigital.com.ar

La iniciativa anunciada en conferencia de prensa por el máximo jerarca de la Iglesia Católica en la provincia, Mario Maulión, logró el poco común fenómeno de unificar a oficialistas y opositores en una clara postura de rechazo a la ocurrencia curial, que significaría un retroceso sin precedentes en la legislación argentina, a los tiempos previos a la Ley 1420, sancionada en 1884.

La intención, manifestada en conferencia de prensa por el máximo jerarca de la Iglesia católica en Entre Ríos, el Obispo Mario Maulión, de impulsar la derogación de la laicidad de la enseñanza en el marco de la reforma constitucional, tuvo el efecto galvanizador de aglutinar a oficialista y opositores en una poco común coincidencia de posturas, tal como se evidenció al conocerse las reacciones de políticos, funcionarios, candidatos y gremialistas ante el insólito arrebato oscurantista del prelado paranaense.
Al respecto, Maulión reclamó expresamente que en la Constitución reformada sea suprimido el término “laico” para caracterizar al tipo de educación que se imparte en las escuelas públicas de Entre Ríos. La observación apunta específicamente al artículo 203 del texto constitucional hoy en vigencia que determina que la “enseñanza en las escuelas del Estado será gratuita, laica y obligatoria”.

Repudio radical

El candidato a convencional constituyente por la Unión Cívica Radical (UCR), Luis Agustín Brasesco, manifestó que la laicidad de la educación forma parte del núcleo pétreo, es decir, se encuentra entre los temas de la Constitución provincial que la Convención no podrá abordar, por lo que consideró que no se podrá debatir el pedido de la iglesia católica de suprimir el carácter laico de la educación pública en el texto de la Constitución provincial a reformarse.
“Es un tema que está fuera de la discusión en la Convención Constituyente porque ese artículo, vinculado a la educación, está dentro del núcleo petreo, es decir, se encuentra entre los temas de la Constitución provincial que la Convención no podrá abordar”, comenzó diciendo Brasesco, quien agregó: “Se trata de un tema que no se puede modificar porque lisa y llanamente no podrá ser sujeto de debate. No hay nada que debatir”.
De todos modos, el candidato dijo que “por más que pueda ser discutido, no creo que sea necesaria una modificación porque hasta el momento todo ha funcionado perfectamente bien: todas las iglesias han tenido sus escuelas, las religiones han tenido sus distintas universidades -la Católica, la Adventista del Plata-, y hay un respeto total a todas las religiones. Es decir, en Entre Ríos, el sistema laico de la educación ha funcionado perfectamente bien”.
“Los fines de universalidad y de respeto a todas las religiones han sido cumplidos por la Constitución de 1933”, aseveró.
Con respecto al planteo de la Iglesia de que se incluya un preámbulo en la nueva Carta Magna, Brasesco sostuvo que “eso también está fuera de la discusión porque son temas que no están habilitados para ser discutidos”.
“Es un tema que puede ser opinable, hay quienes están a favor y quienes están en contra, pero en lo que hace a la Constitución de Entre Ríos es un tema que está fuera de discusión porque simplemente no está habilitado para ser abordado”, finalizó Brasesco.

La postura de AGMER

Desde la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos, se manifestó un calro repudio a la inciativa del Obispo católico, en un comunicado difundido en horas de la tarde de ayer, que reproducimos para nuestros lectores.
“Más allá de que la laicidad de la educación forma parte del núcleo pétreo de la ley que habilita la reforma parcial de la Constitución, es inadmisible un posicionamiento que intenta retrotraer la historia de la humanidad varios siglos hacia atrás”, se lee en el documento de prensa difundido por la gremial docente que lleva la firma de su secretario general, Sergio Elizar.
Además, señala que “no deja de ser sorprendente que, a espaldas de los nuevos tiempos -donde la diversidad y la pluralidad ideológica, filosófica, religiosa en la cual nuestras comunidades han elegido vivir, en el marco del respeto, la tolerancia- la jerarquía de la Iglesia Católica, con al arzobispo (Mario) Maulión como principal vocero, asuma posiciones propias del medioevo”.
“Reivindicamos la educación pública, gratuita, laica y obligatoria que forma parte de nuestra historia de lucha por la expansión y democratización de la escuela pública y de nuestras mejores tradiciones pedagógicas y democráticas, desde la Ley 1420; la visión progresista de los convencionales del ’33 que la plasmaron en la Constitución provincial; y en la nueva ley nacional de educación”, continúa.
“En este marco, no parece ocioso, más aún en vista de la discusión de una nueva ley de educación para la provincia, resaltar la principalidad del Estado en garantizar la educación como derecho social, la no mercantilización de la educación, la perspectiva de la construcción de una escuela pública y popular que contenga a todos y todas, sin provocar divisiones que la sociedad ya superó y plasmó en un ordenamiento jurídico de más de medio siglo”, finaliza el documento.

Carlín, entre el rechazo y la duda

El candidato a convencional constituyente por el Frente para la Victoria, Mguel Augusto Carlín, explicó que, en caso de formalizarse el planteo realizado por sectores eclesiásticos de eliminar el laicismo en educación, “habrá que analizar dos aspectos: Primero, si está habilitado y segundo, en el supuesto de que esté habilitado, si compartimos o no los criterios que se esbocen ahí”.
El ex vocal del STJ, aclaró que todavía no han recibido el planteo concreto realizado por la Iglesia, y difundido a los medios en una conferencia de prensa ofrecida por monseñor Mario Maulión. “Sólo tenemos las noticias periodísticas. Entonces, llegada la propuesta concreta la tendremos que estudiar”, explicó Carlín y opinó que el tema “tiene dos aristas, la primera es que la convención no dicta una nueva Constitución, sino que reforma la Constitución preexistente, lo cual supone que tienen que tratarse de temas habilitados por ley de la Legislatura que no sólo declara la necesidad y oportunidad de la reforma, sino también qué es lo que puede tratar la convención constituyente”.
En segundo lugar, agregó, “hecha esta determinación, recién ahí entrar a analizar si son receptables o no las propuestas”.
En concreto, para el ex integrante del STJ se trata de determinar si el planteo “está dentro de los temas habilitados o entraría dentro de la parte del núcleo pétreo que es de imposible modificación”. Pero además, “en el supuesto que esté habilitado” habrá que decidir “si compartimos o no los criterios que se esbocen ahí”, sostuvo Carlín, para quien “lo prioritario es determinar si los temas son susceptibles de ser considerados”.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Cibermilitantes para CFK

Publicado en Página/12 - 28/09/2007

“Desde tu máquina, blog a blog, casa por casa, de lo virtual a lo territorial.” Ese es el lema de la que se anuncia como la “primera cibercampaña presidencial del país” y que consiste en la puesta en marcha hoy de una red de mil bloggers que se definen como “cibermilitantes para Cristina Presidenta”. Se trata de miembros de la agrupación Generación K, que así trataran de promocionar a la candidata oficialista entre los 260 mil bloggers, en su mayoría jóvenes de entre 13 y 19 años, que se estima que hay en la Argentina.


La “cibercampaña” que Generación K lanzará a un mes de las elecciones del 28 de octubre próximo viene a reforzar la presencia de la senadora en Internet. Al sitio www.cristina.com.ar que desde hace tiempo da cuenta de las actividades de la candidata, los encargados de la comunicación oficial sumaron en los últimos días un portal interactivo con la dirección www.cristinacobosyvos.com


Esa página no sólo muestra fotos, videos y discursos de la primera dama, sino que ofrece también a sus visitantes incorporar sus propios videos con opiniones. Apunta a la franja del electorado de entre 20 y 40 años.

De la iniciativa de Generación K participarán un millar de ciberactivistas que con ese objetivo fue formado técnicamente al cabo del último año. A diferencia de los sitios existentes –que en estos días mostraron las actividades de Cristina en Nueva York–, un blog es un espacio personal de escritura en el que su autor publica noticias –que pueden contener texto, imágenes e hipervínculos– y en los que recibe respuesta.

“La cibercampaña consistirá en un esfuerzo 24 por 24 durante treinta días en la que cualquier lista que tenga en la cabeza a Cristina Presidente tendrá asistencia técnica para construir su página, diseñar su gráfica, o tener data e imagen sobre algún tema en debate”, explicó Sebastián Lorenzo, de Generación K.

En esa agrupación –que da cuenta de sus acciones en el sitio www.generacionk.org– revistan varios funcionarios de relieve, como el ahora ministro de Economía, Miguel Peirano, y el viceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo. Generación K cuenta con el auspicio de la Fundación Primero Argentina, de dos kirchneristas históricos que acompañan a Néstor Kirchner desde sus días como gobernador de Santa Cruz: Carlos Lang y Olaf Assef.

“Nuestros militantes son integrantes de casi todos las agrupaciones kirchneristas, algunas peleadas entre sí, pero con un fuerte componente generacional, dado que concebimos a Internet como un recurso muy barato de conectividad social”, contó Lorenzo.

Se estima que en la Argentina hay aproximadamente 260 mil bloggers, en su mayoría jóvenes de entre 13 y 19 años, cuya característica –común en todo el mundo– es ser muy activos y dispuestos a sumarse a las campañas que son de su interés. Esa cifra representa un 10 por ciento de los 2,6 millones de máquinas-hogares conectados en el país, que reúnen a 13 millones de usuarios, la tercera parte de la población argentina.